|
EL PODER DE LA CONFIANZA. |
|
Escrito por Revista Werken
|
|
martes, 27 de julio de 2010 |
|
Todo es cuestión de confianza. Sin ella no podemos convivir. Toda nuestra existencia gira en torno a la confianza/desconfianza en los otros, y también en nosotros mismos.
La solidez de la pareja, de la relación comercial, del grupo de amigos, del equipo de trabajo, del conjunto de la sociedad, etc., se basa en gran medida, en la confianza que existe entre sus miembros. En el éxito de un grupo juega un papel fundamental la fuerza de la unión de sus componentes, y esta unión es, sobre todo, producto de la confianza. La confianza es una poderosa energía. Se apoya en la firme esperanza y proporciona seguridad, optimismo, bienestar y alegría. La confianza nos hace más fuertes, más libres y también mejores. Por el contrario, el recelo lleva al temor, al malestar, a la insatisfacción. La confianza implica reciprocidad. La confianza hay que saber administrarla, y es complicado. La falta de lealtad y el individualismo egoísta deterioran las relaciones humanas, y entonces se instala la desconfianza y la vida en sociedad se vuelve más triste y dura. La confianza hay que saber ganarla y cuando se establece una relación de mutua confianza, se está firmando un pacto de índole espiritual. Para sobrivivir como especie, debemos aprender a confiar en el otro, si no, pereceremos. |
|
|
Escrito por Revista Werken
|
|
sábado, 10 de julio de 2010 |
Hoy se cumplen 128 años del glorioso combate de La Concepción. Del triunfo del espíritu sobre la materia, del valor, del honor y de entrega a principios por sobre la vida pasajera. Implícitamente conmemoramos, asimismo, el paso de la derrota a la fama y a la historia nacional, en un enfrentamiento que se iniciara un domingo 9 de julio de 1882 y que terminara al día siguiente con el aniquilamiento del último hombre en defensa de su bandera y de su cuartel. Setenta y siete soldados, la mayor parte de la Cuarta Compañía del Batallón "Chacabuco", sexto de línea, cumplieron sin vacilaciones la ordenanza militar que reza: "El oficial que tenga orden absoluta de conservar su puesto, a toda costa lo hará". Los oficiales, en ese lejano pueblito de la sierra peruana, eran el capitán Ignacio Carrera Pinto, el teniente Arturo Pérez Canto y los subtenientes Julio Montt Salamanca y Luis Cruz Martínez, quienes debían permanecer en el lugar mientras se decidía su traslado a Tarma. A las dos y media de la tarde del 9, esos hombres y el resto del grupo, vistiendo el uniforme de la patria, recibieron el ataque de fuerzas de vanguardia de las tropas del general peruano Cáceres, formada por 400 soldados y más de dos mil indígenas en armas. Según relatan testigos, la lucha fue terrible. Se combatió sin tregua durante esa tarde y esa noche, pero la superioridad numérica del enemigo era tal, que los chilenos se replegaron a su cuartel. Poco se podía hacer. Se agotaron las municiones. Se cargó a la bayoneta y con sable. Al amanecer del día 10, sólo mantenían la defensa el joven subteniente Cruz Martínez y cuatro soldados. Ellos, pese a ser conminados a rendirse... no lo hicieron. Se lanzaron al ataque, una vez más. Perecieron bajo el fuego y armas del adversario. La historia narra que en el combate de La Concepción, cerca del río Jauja, no hubo testigos chilenos. Todos murieron: 57 clases y soldados de la Cuarta Compañía del "Chacabuco", nueve de otras compañías de ese batallón, un soldado del Batallón "Lautaro", cuatro oficiales, dos sargentos y cuatro cabos (de entre 16 y 30 años), además de tres mujeres, una de ellas encinta. Rindieron sus vidas por la patria. La bandera permaneció flameando en lo alto del cuartel humeante. Fue un hecho de armas que conmovió internamente en lo más hondo de los espíritus, con repercusiones en el extranjero. Poco después, al llegar a ese sitio el coronel Estanislao del Canto, comandante de las fuerzas chilenas, comprobó la magnitud de la tragedia. Setenta y siete hombres habían jurado defender a su patria y a su bandera, con todo lo que ello significa. Y cumplieron con su deber. Fueron cayendo uno a uno, ante fuerzas contrarias superiores en número, con sus pensamientos puestos, quizás, en Chile, en sus familiares lejanos, en sus seres más preciados y con sus corazones latiendo por la tierra querida que, presentían, no volverían a pisar. Y aunque algunos digan que nos gusta celebrar más nuestras derrotas que las victorias, les recordamos que esas derrotas pasajeras han sido el disparador para el fortalecimiento espiritual y luego físico que siempre nos ha llevado a la victoria final. La valentía, la calidad de nuestros soldados, su formación y nuestras tradiciones de combatientes, en cada ocasión de fracaso material ha dado paso a la firme y decidida convicción interna de vencer a la adversidad. Cada uno de los chilenos en La Concepción intuía que su sacrificio serviría a la causa de la patria y de la paz, por el sentido de imperio de la justicia y del derecho. Cada uno de esos hombres, caídos en el cumplimiento del deber, cual más o cual menos, proyectó desde ese momento su imagen espiritual sobre los jóvenes de las generaciones venideras, como ejemplo de valor, de profundo sentido del honor y de entrega a la patria, siendo, también, el símbolo de defensa de nuestra bandera. ¿Qué pasó por la mente de esos héroes en los momentos de lucha y decisión sublimes? ¿Cuántos tuvieron la esperanza de sobrevivir y llegar a la victoria? El combate de La Concepción -parte de una cruenta guerra de alrededor de cinco años- tuvo el alto significado de servir de cimiento y de acicate al triunfo definitivo. Inflamó de patriotismo a nuestros dos primeros corresponsales de guerra: Daniel Riquelme, del diario "El Heraldo" de Valparaíso, y a Temístocles Caviedes, de "El Mercurio" del mismo puerto. Las palabras del capitán Carrera Pinto -nieto del prócer José Miguel Carrera Verdugo- dirigidas a su tropa, como respuesta a la exigencia de rendirse, son un ejemplo del militar chileno que no se entrega: "¡Soldados!, el adversario nos ha intimado rendición. Le contesté que ni como chileno ni como Carrera podría aceptar tal proposición". Como un reconocimiento póstumo a esos valientes, año a año, en estos dos días, recordamos su sacrificio como ejemplo. Celebramos el Día de la Juventud y se procede a la ceremonia de Juramento a la Bandera, de hondo contenido patriótico. Seguir la senda de esos y otros valientes y héroes es un deber. Desde el nacimiento de nuestra patria libre y soberana, hombres y mujeres como ellos, vistiendo o no el uniforme, han sido los centinelas alertas que han dado un modelo señero de valentía en defensa de los más caros sentimientos y valores y del sagrado tricolor. El Día de la Bandera y el Día de la Juventud se confunden en una significativa expresión de recuerdo de un combate increíble. Como expresa un mármol de remembranza en la Catedral de Santiago, al referirse a los jóvenes héroes: "La religión bendice su heroísmo, la patria graba sus nombres entre los héroes y los entrega a la historia". La capital de la Región del Biobío los evoca a través de sus nombres, junto a la entrada principal del Regimiento de Infantería Nº 6 "Chacabuco", núcleo operativo militar fuertemente arraigado en esta ciudad. |
|
|
Escrito por Revista Werken
|
|
sábado, 10 de julio de 2010 |
|
 El día Martes 6 de Julio, los alumnos del Tercer año C de nuestro Instituto junto al profesor Sr. Ricardo Salinas y el Contramaestre Sr. Héctor Pérez, realizaron una visita profesional a dependencias del muelle de Puerto Montt con el objeto de conocer en terreno cómo se trabaja las diferentes estibas de las cargas transportadas, además del manejo, la comercialización y traslado de mercancías.
También visitaron y subieron a bordo del buque mercante "Lingue", en donde los alumnos tuvieron la oportunidad de conocer todas las dependencias del buque: cubierta, maniobra de fondeo, puente y sala de máquinas, quedando gratamente sorprendidos con las medidas de la nave de 160 mts. de eslora y 27 mts. de manga. Tal como señaló don Háctor Pérez, "esta visita fue muy fructífira como trabajo práctico para los alumnos, pues pudieron ver in situ lo que debiera ser sus futuros lugares de trabajo. Esta iniciativa fue gestionada por el profesor de la asignatura de Estiba y Desestiba Sr. Ricardo Salinas, como parte de la formación profesional de los alumnos". ¡¡Notable!!. |
|
| | << Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Final >>
| | Resultados 1 - 4 de 58 |
|
|
Fundación Almirante "Carlos Condell"
Imar Iquique
Colegio Patricio Lynch
Colegio Guardiamarina Riquelme
|